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¿Te deben dinero? Cobra tu deuda

¿Te deben dinero tus clientes? ¿Conoces las formas para reclamar una deuda?

Saber cómo reclamar una deuda es muy importante. Existen dos mecanismos compatibles que pueden ayudarle: el judicial y el extrajudicial. Para ello es fundamental contar con un buen asesoramiento legal,

El Procedimiento Monitorio es un procedimiento judicial creado por la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil 1/2000.

Es ideal para la reclamación de deudas sin límite de cuantía. Se presenta como un instrumento rápido, sencillo y eficaz que comporta altos porcentajes de éxito en la gestión de cobro.

Cobro de la deuda de forma extrajudicial

El proceso de reclamación extrajudicial de una deuda normalmente se inicia con la comunicación al deudor. Hay que enviarle una notificación en la que se reclame la deuda, detallando la cantidad, justificando el origen y concediéndole un plazo para que realice el pago, advirtiéndole que si no lo hace, se tomarán las medidas pertinentes. Esa notificación hay que realizarla a través comunicación fehaciente, normalmente mediante Burofax, para quede constancia a efecto de prueba. Además esa comunicación permite interrumpir el plazo de prescripción de las deudas y de esta manera que el Cliente no vea perjudicado su derecho.

En ocasiones la notificación realizada desde el despacho contratado para ello, y contando con la firma de Abogado, es suficiente y el deudor paga la deuda. Pero otras veces no es así y hay que tomar una decisión. Si optar por la vía judicial o continuar por la extrajudicial aplicando otros procedimiento (inclusión en ficheros de morosidad, etc..) .

Si estos intentos para cobrar la deuda extrajudicialmente fracasan, y la única solución viable es la presentación de una demanda ante los tribunales en reclamación de la cantidad debida, es importante seguir los siguientes pasos:
  • Documentar bien la deuda. Si no tenemos pruebas claras de la existencia de la deuda la reclamación tendrá escaso éxito.Tenemos que tener las correspondientes facturas, albaranes, hojas de pedido firmadas o cualquier otro documento que acredite la existencia de la deuda, y que estén firmadas por el propio deudor, así que se recomienda una labor preventiva del Cliente en relación a contar con una buena base probatoria en la relación comercial con sus clientes.
  • Acreditar la prestación de servicios relacionados con la deuda. Es importante acreditar que los servicios o productos por los que se ha contraído la deuda se han realizado o entregado al deudor. Así evitamos que pueda justificar que no nos debe la cantidad que le reclamamos.
  • Averiguar la situación patrimonial del deudor. Porque si no paga voluntariamente, habrá que embargar sus bienes o cuentas. Para ello, podemos solicitar una nota simple en el Registro de la Propiedad, o sus Cuentas Anuales en el Registro Mercantil,  para conocer cuáles son los bienes de los que dispone y niveles de solvencia o cumplimiento de sus obligaciones.
  • Interponer la demanda en el juzgado. Lo más rápido y sencillo es un procedimiento monitorio, aunque si el deudor se opone puede transformar el procedimiento en algo más complejo. Y si la cantidad procede de un cheque pagaré no atendido, podremos utilizar la vía de un juicio cambiario, con la ventaja de poder embargar directamente los bienes o derechos del deudor (incluidas las posibles cantidades que los clientes u organismos oficiales adeuden al mismo).

¿Qué requisitos debe cumplir la deuda para instar el procedimiento monitorio?

El artículo 812 de la LEC establece la deuda debe reunir los siguientes requisitos:

  • Dineraria: es decir, que el derecho de crédito deba expresarse en dinero. Se excluye del procedimiento monitorio cualquier tipo de obligación de hacer.
  • Vencida: que el plazo para pagar la deuda haya transcurrido o vencido. Por lo que no cabe reclamar deudas futuras o facturas que no hayan vencido.
  • Exigible: quiere decir que no dependa de contraprestación. Es decir que hayas cumplido con tu parte de la obligación o contrato y no hayas recibido el pago.
  • Determinada: que sea una cantidad liquida, es decir, una cantidad concreta de dinero.
  • Acreditada: que la deuda pueda acreditarse por algún soporte físico como un contrato, factura, certificaciones, albaranes, telegramas o cualquier tipo de documentos que a pesar de ser realizados por el acreedor documenten las deudas.

Si tu deuda cumple los anteriores requisitos no tendrás ningún problema a la hora de reclamarla. En tal caso la petición será admitida y comenzará el procedimiento monitorio contra el deudor.

¿Se necesita abogado y procurador en el monitorio?

Según el 814.2 LEC “Para la presentación de la petición inicial del procedimiento monitorio no será preciso valerse de procurador y abogado.”

Como podemos ver esta es una de las grandes ventajas del procedimiento monitorio. Puedes presentar la petición del procedimiento sin recurrir a ningún abogado ni procurador.

La presencia de abogado y procurador sólo será obligatoria en dos casos:

  • Cuando la deuda reclamada supera los 2.000 euros y el deudor se opone a su pago.
  • En los caso en que el deudor no paga ni se presenta al juicio y se ha de proceder a la ejecución judicial de la deuda.

No obstante, te recomendamos que la petición del procedimiento monitorio la realice un abogado ya que podrías incurrir en algún error en el escrito o en la documentación a aportar y puede suponer que no te admitan la solicitud.

Desarrollo del proceso monitorio

El procedimiento monitorio lo podríamos dividir en dos fases:

FASE 1ª: El acreedor-demandante hace la petición inicial (demanda).

En el escrito se ha de hacer constar principalmente:

  • Identificación del demandante
  • Identificación y domicilio del deudor
  • Importe y origen de la deuda que se reclama

La regla general establece que la demanda se presente ante el Juzgado de primera instancia del domicilio del deudor.

FASE 2ª: Se hace el requerimiento judicial de pago.

Partiendo de que la petición reúne todas las características citadas anteriormente, el Juzgado la admitirá a trámite. Y acto seguido le notificará al deudor que en un plazo de 20 días hábiles podrá pagar la deuda o alegar razones para no pagarla.

¿Qué puede hacer el deudor ante el monitorio?

Se pueden dar varias situaciones:

  • Pago de la deuda: el deudor dentro del plazo establecido, atiende el requerimiento y paga la deuda.
  • El deudor ni paga ni se opone: en estos casos el acreedor está legitimado para iniciar la ejecución sobre los bienes del deudor. De esta forma se embargarán bienes en cuantía suficiente para pagar la deuda y se venderán en pública subasta.
  • El deudor se opone: no es frecuente, debe oponerse por motivos tasados y seguiría el procedimiento en juicio verbal u ordinario dependiendo de la cuantía. Te lo exponemos a continuación.

¿Qué pasa si el deudor se opone?

Por nuestra experiencia no es frecuente que el deudor se oponga.

La oposición únicamente se estimará cuando el deudor alegue de forma fundada y motivada las razones por las que, a su entender, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada. Esto es, que ya pagó la deuda en su día o bien que la cantidad que se establece en el monitorio no se corresponde con la realidad.

Por lo que si la petición del juicio monitorio es correcta la oposición no prosperará.

En caso de que la oposición prospere se archivara el monitorio y se seguirán los trámites para el procedimiento que corresponda:

  • Juicio verbal: si la cuantía es inferior a 6.000 €, si es inferior a 2.000 € las partes podrán comparecer sin abogado ni procurador.
  • Juicio ordinario: si la cuantía es superior a 6.000 €, en estos casos ambas partes deberán comparecer con abogado y procurador. En este caso se requerirá al acreedor para que realice el escrito de demanda.
Consulta telefónica Abogados Alonso Pons
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